12.03.2011

Imágenes sin editar (se requiere prudencia por parte del espectador)

Yo te veo y me da miedo
de que algún día
después de despertar
y después de mirar afuera
y después de ver por trigésima
séptima vez la misma película
de Jonze
o Coppola, la Coppola
o Gondry
o Kaufman
porque tienes que saber
que por ese lleno de piedras
camino te haré pasar
y después de lavar los platos
y apagar el calefont
y apretar con desconfianza el
interruptor terrible del hervidor
y mirarnos por entre el vapor
del café
2 sin azúcar
o del té
qué habitos terribles, amor
y hacer la cama
y despedirnos Tony Lulú
e incluso después de volver
y recordar que ese beso fue de
bienvenida a desarmar la cama
y que lo que se requiere
necesita
lo que apremia
es el reloj y la sala y los libros
y tenemos que restregarnos las ansias
en el cuerpo del otro
vaya remedio ineficaz
y besarnos como lo hace la gente
los vecinos del otro lado, los
católicos y los niños
y despedirnos
qué tristeza cuerda bala cuchillo
de palabra
porque somos tan terribles
aunque digamos lo contrario
pensamos en la muerte
y esa muerte es bienvenida a
quedarse mientras se quede
con nosotros
e incluso después de vomitar papeles
amarillos y escarbar en las
paredes buscando un diamante
y finalmente encontrarlo en tu
vientre
aún ahí me da miedo
mirarte
porque nadie resiste a un pobre
pobre tan pobre que no l alcnzn ls
ltras
matador de pupilas
insultador profesional de las reuniones
de barrio
nadie resiste mucha labia
pregútale a Jesús
y ahí es donde este pasaje
de ida se va borrando, deshaciéndose
de las letras, ignorándolas con un olvido
rápido
a fuerza
de tiempo y balanzas injutas.
Porque te veo y me da miedo
de que esta pobre mano que escribe
sola termine por escribir en un suelo
donde la tinta sea incompatible
con el suelo
yo te veo, amor, y me convierto
soy seguro como un buzón
(eso lo dijo Julito, claro)
soy una cicatriz segura de serlo
un ruido que se sabe sonador
soy una cortina
que se cierra o se abre
soy una aguja de tocadiscos
cuerda de stradivarius
ropa de marca
marca de nacimiento
nacimiento de árbol
árbol de manzanas
y todo es efecto de tu
sol
de tu resplandor y entonces
lavar los platos
la ropa
los dientes
la blancura de tus dientes
no es terror
podemos ver la película
por trigésima octava vez
cada una
y nos reímos porque somos
tontos
mira que mirar treintaiocho
ocho ocho veces la
película y nos creemos
elenco luz sonido cámara
riel rodaje estudio voz
y todo es magia
porque despertar es mirarte
siempre mirarte y no hay
excepciones,
miss patafísica
siempre es mirarte
siempre es café y té
qué hábitos más terribles
y siempre, amor,
mirarte es una magia
un truco inesperado y milenario
un ver quedar derrotado
porque tu voz me confunde
tus ojos lo mismo y viceversa
nos encontramos
después de vagar por allá
donde no hay puertas
y te veo y me río
porque sí que ahora
mirarte no es la gran
película de terror que
me había imaginado.
Y entonces indagamos
buscamos
rascamos
raspamos
roemos
rugimos
hasta que tú ronroneas
y el mundo puede irse al
carajo porque quiere
decir que tengo un
diamante en la mano
y no lo encontré en tu
vientre, sino no obstante
pero en cambio empero
sin embargo
lo creé yo y tus manos
y por alguna razón que yace
en la muerte o quizá nunca
sepamos
nos reímos
y cantamos canciones
y fuera el mundo se voltea
se da vuelta de carnero
y nosotros, tú&yo
no.
tú&yo no.

3 comentarios:

colomba blue dijo...

Que agradable y hermosa sorpresa descubrir tu poesìa! Es realmente difìcil escribir un poema largo y que salga bien y no pierda el ritmo, y tù lo logras a la perfecciòn.

carmenmantilla dijo...

Mi muy insoportable:
Sepa usted, luz de este oscuro pasar mío, que sus textos tienen un sabor a derrota en el que me solazo y que como golosa que la naturaleza me hizo no le dejo de libar a sorbos eróticamente regulares. (Por este tipo de perversiones es que debo apretar el cilicio todas las noches).
Sepa -y que me perdone la naturaleza fiel de otros hombres y de otras mujeres- que no puedo dejar de mirar las estampitas que me ha regalado cada ciertos días, en las que se encuentran impresas estas esperanzas fracturadas que me cuenta con esa labia que otros declinan escuchar y que a mí me generan placer inconmesurable.
Sepa también que destino horas a buscarle a su texto los precipicios en los cuales yo saltaría y que le amo torcidamente a usted, incluso los domingos que debiera destinar a la adoración del Señor.
Que las mujeres castas me apunten con el dedo y murmuren tras mi paso es dolor pequeño si lo comparo con el silencio con el que me castiga por mis atrevimientos, por esta persistencia de viña, por este fruto maduro que es mi admiración por su pluma que vuela y encanta.
Siempre suya, colgada de una luna esquizoide y besándole las manos,
MILA

Anónimo dijo...

I love you badly... Thanks for being mine.